Descripción
El Volcán El Jagüey, ubicado en el municipio de Canatlán, Durango (cerca de la localidad de Ricardo Flores Magón), es uno de los destinos naturales más fascinantes y enigmáticos del norte de México.
Volcán El Jagüey: Entre el Agua y el Misterio
1. El Paisaje y el Cráter
Lo que hace único a El Jagüey es que es un maar (un cráter volcánico ancho y bajo causado por una erupción freatomagmática). A diferencia de la imagen clásica de una montaña cónica, este volcán se presenta como una gran depresión en la tierra.
- El Lago Interior: En el fondo del cráter se encuentra un espejo de agua o laguna que, según los lugareños, nunca se seca. Se dice que el agua tiene un sabor salado y está rodeada de un suelo arenoso y fértil.
- Entorno: El paisaje cambia drásticamente con las estaciones; durante la época de lluvias, la zona se viste de un verde intenso, ofreciendo una vista panorámica espectacular desde sus miradores.






2. La Experiencia de la Caminata
- Acceso: El sitio cuenta con miradores estratégicos desde los cuales se puede apreciar la magnitud del cráter. Uno de los miradores tiene una rampa, aunque algunos visitantes mencionan que el diseño puede ser algo empinado para niños o adultos mayores.
- Descenso al Cráter: Es posible bajar hasta la laguna. La caminata se considera de nivel moderado. El terreno es irregular y pedregoso (con abundante piedra volcánica pesada y enterrada), por lo que se recomienda llevar calzado adecuado.
- Flora y Fauna: En el trayecto es común ver especies locales como liebres, ardillones y, ocasionalmente, pequeñas serpientes o “aceitillas”. La vegetación está compuesta por huizaches, mezquites y diversos tipos de cactáceas.
3. Misticismo y Leyendas
Uno de los mayores atractivos para muchos visitantes no es solo la geología, sino el misticismo que rodea al lugar.
- Avistamientos: Existe la creencia popular de que el volcán es un punto de actividad para objetos voladores no identificados (OVNIs). Los habitantes de la zona relatan historias de luces misteriosas que emergen del cráter durante la noche, lo que le ha dado una fama de “sitio magnético”.
Consejos para tu visita:
- Ubicación: Se encuentra a unos 70-75 km al norte de la ciudad de Durango.
- Preparación: Lleva repelente (en ciertas épocas hay muchos mosquitos cerca del agua), protector solar y suficiente agua.
- Actividades: Es un lugar excelente para la fotografía de paisaje, el senderismo interpretativo y, para los más aventureros, el campismo bajo las estrellas (aunque se recomienda ir en grupo).
Es un “tesoro escondido” que combina la paz de la naturaleza con el suspenso de las leyendas locales, ideal para quienes buscan una experiencia fuera de lo convencional en Durango.